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guayabera-cuba            Por Elizabeth Borrego Rodríguez/ PL

La guayabera, camisa típica que se distingue en Cuba por sus alforzas, bolsillos y botones, conserva claves de la identidad nacional que aún permanecen sin develar.

El mito alrededor de sus inicios, enmarcados por la historia local en la villa de Sancti Spíritus ‘la cuarta fundada por los españoles en Cuba’, posee una mezcla de imaginario popular, folclore y nacionalismo.

Su historia se relaciona con las concepciones de Fernando Ortiz (1881-1969), estudioso de las raíces histórico-culturales de la isla, quien explica que la identidad cubana radica en sus habitantes, fruto de la transculturación y la mezcla de lo español, lo africano y lo propiamente nacional.

Lo cubano, según Ortiz, está presente en todas las esferas de lo social: desde el carácter alegre de la gente, la música, los bailes y la comida hasta en el sincretismo religioso y la forma de vestir.

La leyenda de los inicios y evolución de la guayabera evidencia, como ningún otro fenómeno de la moda en la isla, una estrecha relación con hechos verídicos que matizaron las tres etapas fundamentales de la historia nacional: colonial, republicana y revolucionaria.

De modo que, en el análisis de su devenir, se establece un vínculo inmediato con la evolución histórica, cultural y social en Cuba.

Según refiere el ensayista y profesor local Manuel Echevarría, la versión más repetida en la bibliografía indica que la yayabera ‘como también se le conoce’, nació de la inventiva de dos inmigrantes españoles que se adaptaban al calor y al trabajo en la isla.

Cuentan que en 1709 José Pérez Rodríguez le pidió a su esposa, Encarnación Núñez, que le confeccionara una camisa larga con bolsillos grandes para llevar el tabaco y las herramientas de trabajo a su taller de alfarería.

Ambos inmigrantes, provenientes de Granada, al sur de España, iniciaban así más 300 años de acuerdos y desacuerdos entre historiadores que todavía debaten si la guayabera nació en Cuba y, sobre todo, si fue en Sancti Spíritus.

A partir de entonces la guayabera, yayabera o guayabana aparece reiteradas veces en la historia de Cuba.

Un periódico local asegura que en 1885 el polémico mambí Marcos García se manifestó junto a varios campesinos usando la prenda para mostrar su inconformidad con el régimen político.

Otra evidencia aparece en una fotografía fechada en 1906, donde un hacendado de la zona vestía la prenda, lo que confirma que para inicios del siglo XX el uso de esta se había extendido a las clases de élite, según refiere el periodista e investigador Ciro Bianchi.

Numerosos documentos confirman también que José Miguel Gómez, presidente de la República (1909-1913), nacido en la comarca, haría popular el uso de esta camisa en La Habana, mientras que su homólogo Ramón Grau San Martín (1933-1934 y 1944-1948) la llevaría hasta el Palacio Presidencial.

Más allá de toda evidencia histórica, la prenda nacional conserva en Sancti Spíritus otras huellas culturales e identitarias que hacen que la cuarta villa cubana le rinda tributo.

LA PRENDA COMO MOTIVO

Desde 2007 un proyecto sociocultural, nombrado La Guayabera, legitima a esta como la prenda nacional autóctona de la cuarta villa de Cuba.

Entre sus objetivos sobresale la gestión cultural, unida al rescate del uso de la camisa y sus particularidades en el centro de la isla, donde la pieza se caracteriza por tener cinco alforzas y más de una veintena de botones.

Según su director, Carlo Figueroa, la idea inicial promovía la reanimación cultural de la ciudad, y una vez al mes se hacía el Día de la Guayabera hasta que esta se convirtió en el centro del proyecto.

‘Empezamos a notar que el nombre no era por gusto, que estaba en el imaginario social espirituano como algo muy propio, como el símbolo inmaterial más fuerte que tiene Sancti Spíritus’.

Su accionar se dirigió desde entonces al desarrollo cultural local con la prenda como centro, lo que hizo que en 2009 mereciera los premios del Centro de Intercambio y Referencia a Iniciativas Comunitarias (Cieric) y el de la agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude).

No obstante, el reconocimiento mayor del proyecto se exhibe en la única colección de guayaberas del mundo, resguardada en la sede del proyecto que se ubica en la Quinta de Santa Elena, un antiguo palacete colonial a orillas del río Yayabo.

Más de 200 piezas de personalidades de la cultura, la política, la ciencia o la medicina han sido donadas por sus dueños o familiares para conformar este singular museo.

Entre las ‘joyas’ de la colección destaca la utilizada por el líder cubano Fidel Castro en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena de Indias en 1994.

Otras de las piezas principales fueron donadas por el presidente Raúl Castro, el Comandante de la Revolución Juan Almeida, el presidente del Comité Olímpico Cubano (COC) José Ramón Fernández, y tres de los cinco antiterroristas cubanos que cumplieran injusta prisión en Estados Unidos.

Entre los artistas e intelectuales sobresalen la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso y los premios Nobel de Literatura Gabriel García Márquez y Miguel Ángel Asturias.

Recientemente la esposa del escritor local Julio Crespo -fallecido en septiembre pasado-, donó al Museo de la Guayabera una camisa que durante ocho años conservó, en uno de sus bolsillos, una carta del artista donde expresaba su voluntad de donarla al proyecto.

De esta forma la colección consiguió su pieza 215 y la cultura cubana un lugar donde atesorar la memoria y tradición de su prenda más universal.

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