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En Cuba se le concede suma importancia al Día Mundial del Agua, reconociendo los retos y desafíos que presenta el recurso dentro del Planeta Tierra que por primera vez en la historia, la población ha ascendido a 3 mil 300 millones de personas residentes en ciudades marcadas por un paisaje urbano con tendencias al crecimiento.

El objetivo de llamar la atención en torno al impacto que provoca el rápido crecimiento de la población urbana en medio de los fenómenos de industrialización, la incertidumbre causada por el cambio climático, los conflictos, y los desastres naturales sobre los sistemas urbanos de abastecimiento.

Historia

El agua es un recurso natural que aunque es renovable escasea cada vez más en el planeta debido a su utilización desenfrenada, al extremo que se prevé que para el año 2025, la mitad de la población del orbe, más de 3 000 millones de personas sufran escasez de ese vital líquido tan vital para la vida del hombre.

De continuar las actuales tendencias consumistas, el mundo se dirige hacia una catástrofe siendo las principales causas el aumento de la población del planeta, la creciente urbanización, el cambio climático, la proliferación indiscriminada de basuras que contaminan las fuentes, la mala administración de estos recursos, además de la sequía que se manifiesta en muchas regiones del planeta que se triplicó en el siglo XX, el uso del agua creció seis veces, y en el 2050 se prevé que la población mundial alcance los 9 000 millones de personas, lo que causará una demanda fortísima del líquido, ante la que nos encontraremos en serias dificultades, incluso para el medio ambiente.

Hoy por hoy, 1 de cada 5 habitantes del planeta no tienen acceso al agua, mientras que el 40% de la población mundial, más de 2 600 millones de personas no disponen de sistemas básicos de saneamiento del líquido, 1 100 millones carecen del agua potable, lo que provoca la muerte anual de 5 millones de personas.

Cuba

Durante más de 6 décadas el país ha trabajado en el recate de la voluntad hidráulica y posee más de 230 presas que acumulan más de 9 000 millones de metros cúbicos del líquido, mientras que otros 300 millones se embalsan en micropresas extendidas a lo largo del país.

Hoy más de 10 600 000 cubanos, cerca del 97% de la población de la isla tiene acceso al agua potable que es uno de los índices más elevados de América Latina y también del mundo, y se está trabajando cada vez más en el mejoramiento de la calidad de la misma como garantía de la salud de la población.

En ese sentido, Cuba cumple los propósitos que inspiraron a la ONU a declarar el 22 de marzo, como Día Mundial del Agua, porque el desarrollo de los recursos hídricos contribuye a la productividad económica y el bienestar social.

Celebración en Cuba

Año 2010

El acto central por el Día Mundial del Agua se realizó en la sede del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba. Estuvieron presentes el presidente del INRH, el Sr. René Mesa, la Sra. Aymee Aguirre, Vicepresidenta; el Sr. Abel Sala, Vicepresidente; el Sr. Roberto Gálvez, Representante Residente del PNUD y el Sr. José Juan Ortiz, Representante de UNICEF. Además participaron representantes de varias instituciones nacionales y personal de las agencias de Naciones Unidas en Cuba.

La Sra. Gisel Pérez, la Directora de Ciencia y Técnica del INRH, a cargo de las palabras centrales, quien hizo un resumen de la historia de las celebraciones de los Días Mundiales del Agua y resaltó el lema central de esta fecha “Agua Limpia para un Mundo Sano” con el objetivo de demostrar que en la gestión de los recursos hídricos la calidad de ese recurso es tan importante como la cantidad. Explicó además que hace varios años el INRH se ha sumando a estas celebraciones con un acto central donde convocan a las entidades nacionales y las agencias del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba para compartir sus experiencias en el manejo del preciado líquido.

Por más de 15 años, se han tocado diversos temas como “Agua y Desastres”; “Agua y Salud”; “Mujer y Agua”; y “El Agua para el Futuro”, también el Sr. José Juan Ortiz, Representante de UNICEF en Cuba, hizo uso de la palabra en nombre del Sistema de las Naciones Unidas , en las que expresó que es inconcebible que en pleno siglo XXI todavía mueran personas cada día por la falta de agua potable: “Suman más de 33 millones de personas las que mueren al año por la falta de este preciado líquido” apuntó.

Por otro lado reconoció los esfuerzos del gobierno cubano por llevar agua de calidad a todos los lugares del país y recalcó que, a diferencia de otras regiones del mundo, en Cuba toda el agua es potable. Subrayó también que hay que elevar la conciencia en la población cubana para eliminar los salideros y evitar así el derroche de agua.

Año 2011

El lema que sustenta la fecha es: «Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano», y resulta una especie de llamado a los gobiernos, organizaciones, comunidades, y personas a realizar acciones que respondan al gran reto de garantizar la gestión del agua urbana, pues cada 20 segundos muere un niño por contaminación de las aguas.

Establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) desde 1992, el panorama del agua se torna un elemento clave ante su marcado decrecimiento actual. En mares y océanos se acumula el 97 % del líquido, y solo el restante tres por ciento puede considerarse apto para el consumo. Más de las dos terceras partes se encuentran en estado sólido, concentradas en polos y glaciares, pero según referencias del Fondo de Población de Naciones Unidas, el 65 % del agua dulce está destinado a la irrigación de cosechas, el otro 25 % lo consumen las industrias, y tan solo el resto llega a hogares y servicios.

Según basamentos de la universidad estadounidense de Johns Hopkins, en menos de tres décadas el crecimiento demográfico propiciará que alrededor de cinco mil terrícolas, de 69 naciones, imploren un mínimo de lluvias para mitigar la sed y la sequía.

Se desarrolló un variado programa en saludo a la fecha, el Taller «Evolución Ambiental de la Cuenca Hidrográfica Hanabanilla», en el Aula de Educación Ambiental del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), de la capital provincial, intercambio acerca de la contaminación de las aguas, sus retos y desafíos, en la Casa del Científico.

Desertificación

La falta del líquido induce a la desertificación, al descenso en la producción alimentaría, la propagación de suciedad, el incremento de enfermedades, la desaparición de ecosistemas, y la pérdida de numerosas especies de animales y vegetales, se incrementa la pérdida de la capacidad productiva de la tierra, que perjudica al 70% de las tierras secas del mundo, las cuales representan unos 3 600 millones de hectáreas, la cuarta parte de la superficie del planeta.

Se consideran tierras áridas o secas aquellas en las que se registra un equilibrio negativo entre el nivel de precipitaciones anuales y las pérdidas de humedad por evapotranspiración. Son tierras secas el 40% de toda la superficie (alrededor de 5 100 millones de hectáreas), que sirven de hábitat y medio de subsistencia a más de mil millones de personas, residentes en 101 naciones, según consta en el Atlas Mundial de la desertificación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El suelo forma parte de la mayoría de los ecosistemas terrestres y desempeña una función decisiva en el sustento de las comunidades humanas. Por lo tanto, la degradación del suelo constituye un problema ambiental que daña a todas las sociedades.

Cuba

En Cuba alrededor de un 76% del territorio cubano está perjudicado por algunos de los procesos conducentes a la desertificación, los cuales se encuentran fundamentalmente en los extremos occidental y oriental, aunque el centro del archipiélago no está exento.

Nery Urquiza, coordinadora del Programa Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Sequía en Cuba, apuntó que aún el país está a tiempo de atajar el problema. En el programa cubano para frenar y revertir esta tendencia se integran representantes de 26 instituciones y organismos de la administración central del Estado, centros científicos, docentes y organizaciones no gubernamentales, bajo la conducción del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

Una de las causas que provocaron desertificación en Cuba fue la rápida deforestación sufrida entre los siglos XVIII-XX. Cuando Cristóbal Colón]arribó a este archipiélago, el 95% de él estaba cubierto de bosques. En 1889 había descendido a 89% la superficie boscosa, y a inicios del siglo XX solo quedaba el 54%. En menos de 200 años Cuba perdió ocho millones de hectáreas de bosques, con una alta diversidad de especies preciosas.

Las acciones para detener el deterioro de los suelos abarcan cambios en las tecnologías de cultivo, el uso de aguas de mayor calidad, sin influencia salina en el riego, drenaje de los suelos y cambio de las técnicas de irrigación.

La cordinadora del programa cubano contra la desertificación informó que poco más de dos millones de hectáreas están bajo los efectos de la erosión. La zona oriental y el extremo occidental de la Isla siguen siendo los focos críticos, aunque en el centro existen zonas dañadas por ese fenómeno.

Tener el suelo cubierto es la clave para luchar contra la degradación física, química y biológica de la tierra. Más de 300 000 hectáreas han sido rehabilitadas en los últimos cinco años.

En América Latina este proceso de degradación de los suelos abarca el 75%. (Tomado de Ecured)

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