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Los Cinco, Alan Gross y los Derechos Humanos.Tal y como se ha hecho público en la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba respecto al caso de Alan Gross, detenido en Cuba por atentar contra la seguridad de nuestro país, Estados Unidos continúa sus mentiras.

Ahora, por obra y gracia de médicos empíricos, resulta que el señor Gross padece de cáncer y no se le facilita un tratamiento adecuado a su estado de salud; y eso me hace pensar que algo no fue entendido lo suficientemente claro por las autoridades estadounidense.

Cuba no sólo entregó a la familia de Alan Gross los resultados de la biopsia practicada a la lesión que presenta en su espalda, los cuales no dejan dudas de que no tiene cáncer, también esas pruebas fueron dadas a conocer a las autoridades correspondientes.

La intervención de Josefina Vidal Ferreiro, directora de la división Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, es bien explícita: “Un equipo integrado por médicos cubanos de primer nivel mundial ha brindado desde el primer día una atención sistemática al Sr. Gross. Este equipo dispone de una biopsia y otros exámenes que demuestran que el Sr. Gross no padece de cáncer ni de otra enfermedad que represente un peligro para su vida. EE.UU. no tiene evidencia alguna que demuestre lo contrario”.

¿Cuál es el dilema que quieren fabricar ahora?

La verdad está en que una jugarreta respecto al señor Gross pudiera entretener a la opinión pública mundial acerca de un caso verdaderamente preocupante por lo injusto y prolongado: el caso de Los Cinco.

Mientras Gross apenas lleva unos tres años detenido, René, Ramón, Gerardo, Fernando y Antonio, cumplieron 14 en el sistema carcelario de los Estados Unidos. Con ellos no ha habido tantas atenciones y bien difícil que les ha resultado a los abogados de la defensa y a sus familiares tener información sistemática y pronta de su estado de salud o situación en general.

Tampoco han sido respetados sus derechos, pues aún Adriana no ha podido visitar a su esposo Gerardo; y René, una vez liberado, no ha podido retornar a Cuba. ¿Qué son, si no violaciones de los derechos humanos, esas actitudes de quienes se autotitulan paladines de la democracia y del respeto a la dignidad humana?

Pero aún hay más. Toda persona tiene derecho -ante un proceso judicial- a ser procesado con todas las garantías. Esa posibilidad la tuvo Alan Gross; sin embargo, ninguno de Los Cinco fue procesado como debiera ser. Miami, es una verdad a gritos, no es un escenario propicio para juicio alguno cuando se trata de Cuba. Lo que ha venido después también es conocido: toda clase de dilaciones. Hasta hoy no ha habido una respuesta concreta. Téngase en cuenta que René cumplió íntegra su sentencia.

El próximo 10 de diciembre, Día Universal de los Derechos Humanos, pudiera ser un excelente momento para que el Gobierno de los Estados Unidos decida liberar a Los Cinco. Ciertamente no nos haría un favorcillo; estaría cumpliendo -sencillamente- con los postulados de promoción y protección de los derechos humanos, una de las mayores preocupaciones para las Naciones Unidas desde 1945, fecha en la cual los países fundadores de esa organización acordaron impedir que los horrores de la II Guerra Mundial se reprodujeran.(Por Tay Toscano Jerez/ Tomado de Radio Cadena Agramonte)

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