Etiquetas

, ,

Con lo que Sandy no contó.Devastador como él solo, comparable con los peores padecidos en otras épocas, el huracán Sandy atravesó con furia el Oriente Cubano, dejando tras de sí un panorama desolador; pero que ni aún así ha domeñado a la población de la Isla.

Ya en fase recuperativa, los habitantes de las provincias de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo no se amilanan ante tantas pérdidas y han emprendido con entusiasmo las tareas diversas para ir borrando, claro poco a poco, la triste realidad que dejó a su paso el meteoro.

La ayuda de los restantes territorios en hombres, medios y recursos y el aporte solidario de la hermana Venezuela se suman a la batalla librada por los orientales, en especial por los santiagueros, a quienes Sandy  desafió…

Santiago, cuna de la Rebeldía Nacional seguirá defendiendo su legado histórico por la presente y las futuras generaciones, deudoras de hombres de la estirpe del Titán de Bronce, Antonio Maceo, quien tuvo tanta fuerza en su mente como con el machete en la mano.

Guiados por tan sublime y movilizador recuerdo, el pueblo está en las calles saneando, reconstruyendo, limpiando y ayudando a los más necesitados.

Las proezas son cotidianas y el sentido humano se impone frente al calamitoso paisaje: más de 130 mil casas afectadas y serios problemas en los sectores eléctrico, agrícola, educacional, las comunicaciones, el transporte y los centros de elaboración de alimentos.

Activa participación del pueblo en la recuperación por daños del huracán Sandy.Nadie está de brazos cruzados y tampoco dados únicamente a las lamentaciones. Es el momento de levantarse y así lo han hecho. Saben que el esfuerzo lo merece y que no están solos.

La activa participación del pueblo en la recuperación habla mucho a favor del sentido de pertenencia de los santiagueros, a quienes en su visita al territorio el General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, llamó a volver a la normalidad y a usar con racionalidad todos los recursos puestos en función de tal propósito.

Por delante restan un gran cúmulo de tareas que requerirán más y más sacrificios y exigirán faenas sin límites de horario. No será fácil; pero lo lograrán.

Se reconstruirá todo lo dañado, volverán a crecer las arboledas, las escuelas abrirán sus puertas, los servicios más importantes serán restablecidos y la vida tomará otra vez su curso.

El huracán Sandy no contó con el hecho de que para borrar su paso fatídico, en Cuba le ha secundado de inmediato un huracán humano, tan potente como él, solo que este en un sentido inverso. (Por Luz Marina Fornieles Sánchez, AIN)

Anuncios