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Nueva política crediticia cubana: Un proceso en ascenso.Por O. Fonticoba Gerer

La implementación del Decreto-Ley 289: “De los créditos a personas naturales y otros servicios bancarios”, significó la entrada de ese sector a un nivel superior de organización y protagonismo en la actividad financiera interna del país.

Para el llenado de las solicitudes de crédito, las sucursales bancarias poseen especialistas que asesoran a los clientes en esa materia.

Con su puesta en vigor —desde el pasado 20 de diciembre—, agricultores pequeños, cuentapropistas, trabajadores que ejercen otras formas de gestión no estatal y personas naturales que pretendan realizar acciones constructivas por esfuerzo propio, pueden acceder al financiamiento bancario para el desarrollo de esas labores.

Según datos del Banco Central de Cuba (BCC), hasta la fecha han sido otorgados más de 47 mil créditos, en su mayoría, para actividades relacionadas con la construcción y reparación de viviendas.

Sobre algunos detalles de la puesta en marcha de la nueva política crediticia cubana, Granma conversó con Francisco Mayobre Lence, vicepresidente del BCC.

—Aunque el Decreto-Ley establece varios instrumentos de pago, los más empleados son el dinero en efectivo y el cheque de gerencia, ¿por qué?

“El cheque de gerencia y el dinero en efectivo son los más fáciles de aceptar por los vendedores de mercancías o de servicios; el primero tiene la garantía de que es emitido por el banco, y el efectivo es el pago al contado inmediato.

“Los demás instrumentos de pago concebidos en el Decreto-Ley se pueden utilizar por las personas naturales, pero dependen de las condiciones para su aceptación que se vayan creando, fundamentalmente por las entidades de comercio y servicio.

“Ello es un proceso complejo que implica la acción conjunta y organizada de varios sectores de la economía, sobre todo si se tiene en cuenta que por primera vez, en muchos años, se establecen facilidades a las personas naturales para operar cuentas corrientes y emitir instrumentos de pago que hasta ahora no se empleaban, lo cual significa establecer procedimientos en función de las nuevas disposiciones.

“Con ese propósito, por ejemplo, se están realizando coordinaciones para extender el uso de la tarjeta magnética en los establecimientos comerciales, en aras de facilitar los pagos por la adquisición de productos y servicios.

—Los créditos destinados a la compra de materiales de construcción y/o mano de obra, figuran entre los más solicitados. ¿Qué orientaciones ha dispuesto el Banco sobre la emisión de los instrumentos de pago para disponer del crédito —efectivo, cheques de gerencia o tarjetas de débito— y dónde pueden ser empleados?

“Debe recordarse que los instrumentos de pago son puestos a disposición del cliente para que reciba el crédito en la forma más ventajosa.

“En caso de que desee utilizarlo para la compra de materiales de construcción, puede emplear el cheque de gerencia, este se emitirá a favor de la entidad de comercio en que comprará los productos, que puede ser algún establecimiento de la red de tiendas de comercio minorista, tanto en pesos cubanos como convertibles.

“Para emplear ese instrumento en las dependencias minoristas, y en concordancia con la Resolución No. 539 del MINCIN —que posibilita a los prestatarios reservar el bien que desean hasta cinco días hábiles—, el Banco ha dispuesto que los sujetos de crédito presenten en la sucursal prestamista un certifico del establecimiento comercial donde conste la descripción, precio, cantidad e importe de los insumos y materiales.

“Con ese documento, la institución bancaria emite un cheque por el importe de los mismos, en un plazo que no exceda los cinco días hábiles en que vence la reservación de los productos. Al dorso del instrumento de pago se especificarán los datos del prestatario o acreditado, y el concepto de venta.

“Si, en cambio, el crédito es solicitado para la adquisición de esos materiales en pesos convertibles (CUC), la institución bancaria pone a disposición del prestatario, si este lo solicita, el monto deseado en CUC mediante la emisión de un cheque de gerencia o efectivo. Si la entidad comercializadora cuenta con terminal de punto de venta (conocida como POS, por sus siglas en inglés) se puede usar la tarjeta de débito. Este trámite se realizará previa aplicación de la tasa de cambio vigente para la población en cuanto a la compra de pesos convertibles”.

—¿Qué sucede con los depósitos ofrecidos por los prestatarios como garantías?

“Durante el tiempo que dure el financiamiento, esos depósitos bancarios, ya sean cuentas corrientes o de ahorro, son retenidos por el Banco sin dejar de recibir los beneficios que tuviera —por ejemplo, los intereses que puede percibir una cuenta de ahorro a la vista o a plazo fijo.

“Debe aclararse que en caso de que el monto total del depósito supere el dejado por el prestatario como garantía, la diferencia podrá ser utilizada libremente por el deudor, siempre que el tipo de cuenta lo permita.

Las garantías podrán ser ejecutadas por la institución bancaria si el prestatario no honra su deuda en el plazo acordado”.

—Un tema recurrente, pero necesario: ¿qué es la capacidad de pago?

“La capacidad de pago es la posibilidad económica que tiene la persona de satisfacer la liquidación del crédito. Su cálculo depende de las fuentes de ingreso del solicitante —que varían en dependencia de la actividad que realice—, y respeta los gastos mínimos elementales que la persona debe realizar”.

—Brevemente, ¿cómo valora el impacto de la nueva política crediticia en la sociedad y en el sector bancario?

“Desde el punto de vista social considero que ha cumplido sus objetivos, pese a que aún existan algunas deficiencias que se irán solucionando gradualmente.

“Se han otorgado financiamientos por decenas de millones de pesos, fundamentalmente, para la compra de materiales de la construcción y pago de mano de obra, lo cual, sin lugar a dudas, contribuye a la solución del problema habitacional del país.

“Los bancos han debido actuar a tono con las actuales exigencias. Los nuevos servicios han aumentado la afluencia de personas a nuestras oficinas. Desde que entró en vigor el Decreto-Ley 289, de diciembre a la fecha han acudido a las sucursales más de 250 mil personas, ya sea para solicitar créditos, pedir información, aclarar dudas o abrir cuentas. Ello significa que se ha atendido, en seis meses, un cúmulo de usuarios superior al que normalmente se atendía antes de la entrada en vigor del Decreto-Ley, lo cual demanda de los trabajadores bancarios más profesionalidad en el trabajo. Para esto se requiere capacitación sistemática, sentido común y comportamiento ético, pero sobre todo, receptividad ante las dudas o inconformidades de los clientes”.

La instrumentación de la nueva política crediticia —que da cumplimiento a los Lineamientos No. 2, 10 y los comprendidos entre el 50 y 54— constituye un aporte significativo a la actualización del modelo económico nacional, en aras de posicionar su sistema bancario a tono con las exigencias, expectativas y creciente desarrollo de la Isla.

Su marcha, no obstante, resulta un proceso en ascenso que requiere de la intervención, no solo de varios agentes de la economía, sino también de la conciencia y la responsabilidad civil con que se asuma.Tomado de Granma/ Foto: Yander Zamora)

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