Etiquetas

,

Papa Benedicto XVI y Cuba.Cuando supe que Cuba recibiría por segunda ocasión la visita de un Papa pensé en cuan importante sería esta para el pueblo cubano donde muchos serían testigo de ambas visitas, otros, esperarían con gran entusiasmo para presenciar por primera vez la presencia del Sumo Pontífice.

Desde varios días antes de arribar el Sumo Pontífice a la isla, se respiraba en las calles el cariño con que se esperaba su visita: carteles de bienvenida, pegatinas en vehículos, las Plazas de la Revolución Antonio Maceo y José Martí de Santiago de Cuba y de La Habana, respectivamente, engalanadas; así como la inauguración de salas de prensa.

Periodistas de diferentes medios nacionales y extranjeros se disponían a hacer posible que tanto en Cuba como en otras partes del mundo, todo el que deseara fuera espectador de tal acontecimiento.

Seguí atentamente cada actividad del Santo Padre durante su estancia en la isla en los días del 26 al 28 de marzo, y tal como esperaba, en todo momento fue acogido con el calor humano que caracteriza a nuestro pueblo.

En la ciudad de Santiago de Cuba fue recibido por el Presidente Cubano Raúl Castro Ruz, y saludado por Monseñor Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de la Isla, y otras autoridades eclesiásticas; además de una multitud de santiagueros que brindó la más calurosa bienvenida a la máxima autoridad de la Iglesia Católica.

En ocasión de la visita de Benedicto XVI al Santuario del Cobre como humilde peregrino a la Basílica Menor rezó a los pies de la Virgen de la Caridad, Reina y Patrona de Cuba, de igual modo, miles de fieles del país y del mundo peregrinaron hasta el pequeño poblado para honrar a la Virgen y ganar las indulgencias del Año Jubilar.

Tanto en la Misa celebrada en Santiago de Cuba como en la que se celebró en La Habana, creyentes y no creyentes acudieron al encuentro con Su Santidad, para continuar tributarte las merecidas muestras de afecto y respeto, propias de un pueblo culto.

Luego de la misa ofrecida en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, el Santo Padre otorgó la Rosa de Oro a la Virgen de la Caridad del Cobre, distinción creada por el papa León IX en 1049 para distinguir a personalidades, instituciones y símbolos de la religión católica.

El Presidente cubano Raúl Castro recibió al Papa Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución, en La Habana, en la tarde del martes, donde sostuvieron un encuentro que se prolongó por una hora.

El miércoles, poco después de concluida la multitudinaria misa que ofició en la Plaza de la Revolución, el Papa Benedicto XVI recibió en la Nunciatura Apostólica en La Habana al líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. Durante el encuentro con el Papa, que se extendió por media hora, Fidel le explicó al Sumo Pontífice que había seguido todos los acontecimientos de su viaje a nuestro país a través de la televisión cubana y se interesó por detalles de la liturgia de la Iglesia Católica.

En el momento en que el Santo Padre se dirigió al aeropuerto José Martí de La Habana, a pesar de las lluvias el pueblo se mantuvo en los alrededores manifestando muestras cariño y respeto.

Benedicto XVI agradeció al Gobierno y pueblo de Cuba por la cálida acogida y las muestras de cariño ofrecidas durante su reciente visita pastoral al país caribeño.

La visita papal tuvo lugar a raíz de una invitación que en 2008 hicieran los obispos católicos cubanos a Benedicto XVI, con motivos del Año Jubilar Mariano, en ocasión de celebrarse los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad. Por ello la entrada a la Isla fue precisamente por la provincia de Santiago de Cuba, como peregrino de la Caridad, ofreciendo un mensaje de paz, esperanza y amor que lo acompañó en las celebraciones.

En fin, que la voluntad del pueblo cubano que esperó con tantas espectativas la visita del Papa y el mensaje de amor y paz que a su vez transmitió Benedicto XVI, han permitido que estos días queden grabados en el corazón de todos.

Anuncios