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A buen ritmo entrega de créditos en Cuba.Hasta este 15 de febrero, a casi dos meses de la entrada en vigor del Decreto-Ley 289, que amplió la política crediticia y otros servicios bancarios para las personas naturales, se habían aprobado más de seis mil solicitudes de crédito solo en el Banco Popular de Ahorro (BPA) —una de las tres instituciones financieras que pueden otorgarlos, junto a los bancos Metropolitano (BM) y el de Crédito y Comercio (BANDEC).

Las cifras, que dan cuenta del impacto positivo de las nuevas regulaciones, y dan cumplimiento a varios de los lineamientos aprobados por el Sexto Congreso del Partido sobre política monetaria (del 50 al 54), auguran un estímulo para el desarrollo de la producción agropecuaria, la reparación de viviendas por esfuerzo propio y las actividades por cuenta propia, destinos priorizados en esta etapa inicial de la instrumentación del Decreto-Ley.

Sobre aspectos relacionados con la nueva política crediticia, Granma conversó con Patricia Buigas, directora de atención a la Banca Personal en el Banco Popular de Ahorro.

—¿Por qué se recomienda el empleo del cheque de gerencia como instrumento de pago?

“Actualmente, nuestras sucursales pueden emplear como instrumento de pago cualquiera de los previstos en el Decreto-Ley 289 y las resoluciones bancarias complementarias, según lo prefiera el cliente; sin embargo, recomendamos el cheque de gerencia por la seguridad que confiere, tanto para quien lo porta, como para quien lo recibe. Claro, si el cliente lo desea, se le otorga el crédito utilizando cualquier otro instrumento e incluso, una combinación de estos; incluyendo el dinero en efectivo.

“El cheque de gerencia, emitido por el banco a partir de fondos ya reservados, puede figurar a nombre de quien lo solicita o de la persona a quien el prestatario le pagará. Cualquiera de estos sujetos lo podrán cobrar en el momento que interese, cuestión que los exonera de circular en las ciudades con un monto de dinero, que se puede extraviar, al tiempo que les facilita su manipulación.

“Precisamente, una de las ventajas de su empleo es que en caso de pérdida, el cliente lo reporta al banco y dado que el cheque es nominativo —o sea, que solo puede ser cobrado por la persona o entidad a nombre de quien esté—, el saldo permanecerá intacto hasta que el titular lo reclame.

“Si existe pérdida de este tipo de cheque, la sucursal bancaria esperará 60 días naturales para constatar que no ha sido cobrado, y si el veredicto es negativo, entonces se reintegra el importe al titular del crédito.

“Vale señalar que el cheque de gerencia puede ser cobrado en cualquiera de las sucursales bancarias del país, y no necesariamente en la que lo emitió.

“Asimismo, debe recordarse que la caducidad del instrumento no exime al prestatario del cumplimiento de sus obligaciones para honrar la deuda que adquirió.”

—¿Qué acciones ha emprendido el Banco para fiscalizar la legitimidad de la información financiera que brinda el solicitante de un crédito?

“El Banco ha establecido un sistema de referencias cruzadas entre las sucursales que permite conocer y verificar la información de los solicitantes, lo cual se emplea en el análisis de riesgo que realizan los comités de crédito.

“Además de ello, en las propias solicitudes para los préstamos, las personas declaran su acuerdo y conocimiento acerca de las indagaciones que se realizarán sobre su disciplina financiera, antes o durante la vigencia del financiamiento.

“No obstante, aunque debamos dar pasos para que las personas adquieran mayor conocimiento acerca de la política crediticia y el resto de los servicios bancarios, lo más importante para el logro de una cultura financiera está en la cultura ética, y esa persiste en nuestra población.”

—¿Qué se está haciendo para fomentar esta cultura financiera?

“La Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) está impartiendo cursos para capacitar a la población sobre esos temas; nosotros lo hacemos también cuando las personas asisten al Banco. Por eso, promovemos que vengan aquí, pues cada caso es único y debe ser atendido a partir de sus particularidades. Tratamos de que los clientes, aun cuando su crédito no haya sido aprobado, salgan con una recomendación u orientación sobre cómo lograr el financiamiento.”

—¿Cómo se está procediendo para la devolución de los créditos?

“Generalmente, se realiza a través de retenciones de los salarios mensuales. Para esto, el prestatario firma un contrato con el banco en el que acepta que el cobro de la mensualidad sea descontado de su sueldo; entonces, a través de su centro de trabajo, se le retiene ese importe y se liquida al banco.

“Asimismo, la propia sucursal envía cada seis meses una conciliación del estado de su crédito, a través del centro de pago, así como puede pedirla al Banco cuantas veces lo desee.

“A los trabajadores por cuenta propia u otras personas que no tengan vínculo laboral estatal, se les provee una chequera de pago con la cuota que deben pagar cada mes, a partir del préstamo recibido para la compra de materiales de construcción y el pago de mano de obra. La misma posee una matriz y un comprobante, lo que facilita que el pago sea personal o mediante una tercera persona.”

—¿Por qué recomiendan las cuentas corrientes para los trabajadores por cuenta propia, aun cuando los ingresos anuales no superen los 50 mil pesos cubanos?

“La cuenta corriente protege las finanzas del cliente, porque mediante ella puede recibir pagos por sus productos o servicios y no tiene que acudir al dinero líquido; no median acciones externas, sencillamente a través del banco le pueden realizar transferencias a su cuenta o depositar cheques.

“Asimismo, puede emitir pagos. A partir de acuerdos con la sucursal en la que posee su cuenta como una facilidad que el banco le ofrece, puede contratar que se paguen desde el saldo que posea en esa cuenta corriente, los impuestos, el consumo de electricidad, el uso de las redes telefónicas, entre otros. Es una práctica, al igual que los cheques, que viabiliza los cobros y pagos, pero que, sobre todo, protege estas operaciones.”

Son estas algunas de las principales interrogantes que en materia de créditos y otros servicios bancarios para las personas naturales, han aflorado desde la entrada en vigor de las normas que regulan estos procedimientos. A medida que avance su implementación, no solo deberá crecer el número de solicitantes y de otorgamientos, sino que —lógicamente— se incrementarán las dudas, y ante ellas no deben tardar las respuestas. Como bien se ha señalado, incrementar la cultura económica y financiera, es componente fundamental de la actualización de nuestro modelo.

(Tomado de Granma)

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